The Silent Jazz Ensemble
Birds of Passage

©1996 Vollton Musikverlag GmbH
ref.: 66631
52' 34"



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Birds of Passage (mp3)

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Probablemente la palabra jazz nos despiste más que nos oriente en el caso del Silent Jazz Ensemble, porque lo que hacen estos cinco personajes, como ya empieza a ser norma habitual, desafía todo tipo de clasificación. Y eso, para empezar, es una excelente señal, porque denota originalidad, cierta vanguardia, ir un poco por delante y experimentar, abrir caminos, no ceñirse a lo mismo de siempre y descubrir otras formas de hacer música. Porque de eso se trata, ¿no?
A mí me importa un rábano que me vengan haciendo lo mismo que hacen los demás, porque para eso ya están los demás. Yo quiero (anhelo) escuchar a ese grupo o persona que, ¡demonios!, tenga ideas propias y me sorprenda con sus creaciones. Busco (afortunadamente todavía no desesperadamente) la genialidad que se esconde donde menos lo esperas, a veces en las cosas más sencillas o aparentemente más modestas.

Birds of Passage es ya el tercer disco de esta formación que edita su música en el sello fundado en su día por Friedemann Witecka (a quien felicito por su amplitud de miras y excelente gusto) y continúa en su línea personal de hacer las cosas.

 

Después de escuchar su música, tampoco resulta del todo extraño el nombre del grupo. Yo no lo calificaría de jazz, pero sí podríamos hablar de un cierto "estilo silencioso", si se me permite la expresión. Es como un discurrir a modo de paseo en lugar de un caminar apresurado. Te va calando poco a poco, se te va metiendo en el cerebro lentamente y te vas dando cuenta de que aquí pasa algo.

No es desde luego en absoluto new age. Está mucho más próximo a las nuevas músicas (todavía no he encontrado a nadie que sepa convencido qué es eso), pero en definitiva la mejor forma de calificarlo es como The Silent Jazz Ensemble.

Tal vez Helmut Engel, Gebhard Ullmann, Ulrich Moritz, Martin Lillich y Henning Schmiedt no lleguen nunca a ser famosos ni multimillonarios, pero eso les preservará de la corrupción y se mantendrán fieles a sí mismos: la única manera de ser auténticos.

©1997 La Frontera Perdida