![]() Ginkgo Garden Faith, Hope & Love ©2005 Prudence/BSC Music ref.: 398.6716.2 66' 13" ![]() The North Wind, Part 1 (mp3) Faith, Hope And Love (mp3) Hope Of A Tree (mp3) ![]() comenta este disco |
Nueva vuelta de tuerca en la rutilante carrera de Ginkgo Garden, que no abandona su devoción por el ginkgo biloba y ha hecho de la hoja del ginkgo un modo de entender la música y la vida. En esta ocasión, Eddy F. Müller continúa desarrollando su estilo habitual que discurre por la música más relajada y meditativa, los ritmos más pop y las voces bien producidas, porque esa es una constante en su música, una meticulosidad y un mimo en los detalles que hacen que sus composiciones sean reconocibles al instante. Con 'Faith, Hope & Love' Ginkgo Garden extiende su filosofía hacia un mercado más mayoritario, porque este álbum, sin dejar de ser un claro ejemplo del estilo del alemán, sí nos muestra una faceta más pop y menos ensoñadora que sus anteriores trabajos. De hecho, el tema que abre el CD es el que menos me satisface, cuando precisamente por ser el primero tiende a sentar las bases de lo que vendrá a continuación. Hay mayor profusión de canciones con las voces multiplicadas de Anja Bitzhenner y destaca el empleo menos suave de las guitarras que hace Peter Fischer. |
La mayoría de las letras están extraídas de pasajes de la Biblia y hacen referencia al viento, al amor, a la esperanza... Lo que esperamos encontrar en un álbum de Ginkgo Garden. Mis temas favoritos son 'Padparadscha', con una percusión muy apropiada, 'A Mystic Day in Mandalay', probablemente el corte más "Ginkgo Garden" del álbum, 'Hope (The North Wind, part 2)', muy luminoso y positivo, y el que cierra el disco, 'Journey of the Clouds', con un ritmo al que resulta imposible resistirse. Personalmente no podré evitar siempre echar la vista atrás hacia aquél magnífico 'Secret Call' de 1996, pero es evidente que casi diez años después las cosas han tenido que cambiar. En cualquier caso, los seguidores de Ginkgo Garden encontrarán en 'Faith, Hope & Love' sobrados motivos para disfrutar de una hora de buena música, con renovadas ideas pero con las mismas intenciones, con temas muy pegadizos y otros más reflexivos, pero siempre excelentes. ©2005 La Frontera Perdida |