Doyle/Atkins/Dargin/Hudson
The Sound of Gondwana

©1997 Black Sun Music
ref.: 15026-2
62' 06"


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Dance This Time Around (RealAudio)

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Nos hallamos ante el instrumento que todo artista que se precie parece estar descubriendo últimamente: el didgeridoo. Mítico, ancestral, cautivador, hechizante, enigmático como pocos instrumentos desarrollados por el hombre. Un tronco (originalmente) de eucalipto hueco que crea un sonido apabullante, una única nota fundamental que se modula con la boca y de la que surgen infinidad de armónicos de tal forma que este instrumento, más que tocarse, se pronuncia. Y se pueden hacer muchas cosas. Es cuestión de técnica y de imaginación.

The Sound of Gondwana (ya sabéis, el hipotético continente que reunió a América meridional, África, Arabia, India, Australia, Madagascar y la Antártida en el inicio de los tiempos) es un recorrido en 12 piezas a cargo de cuatro renombrados intérpretes de lo que puede dar de sí este curioso instrumento.
Tal vez penséis que se trata de un disco para estudiosos del tema, pero tiene su interés. Por un lado, el de conocer cómo suena el cachivache y en determinadas ocasiones quedarse pasmado pensando cómo pudieron hacer eso. Por otro lado, no deja de ser un disco de world music, puesto que el didgeridoo es el instrumento con el que se identifica a los aborígenes australianos (y la música del mundo está de moda).

 

Y por último, reproduce el sonido más antiguo que nos une a nuestros orígenes más remotos (algunos científicos calculan que los primeros seres humanos que habitaron Australia lo hicieron hace unos 116 o 176 mil años, mientras que las famosas pinturas de animales halladas en las cuevas del sur de Francia datan de 28-22.000 años antes de Cristo).

La publicación de The Sound of Gondwana no deja de tener una base: el creciente interés por parte de muchos artistas de lo más variopinto (más de los que os imagináis) por incluir las sonoridades del didgeridoo en sus grabaciones y también la curiosidad que suscita en el público ese sonido tan peculiar y visceral.

Aunque el tratamiento de las composiciones resulte un tanto austero por haber permitido que recaiga la práctica totalidad del peso de la música en el didgeridoo, éste puede ser un disco que abra muchas puertas y despierte muchas inquietudes.

©1997 La Frontera Perdida