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-Eres peruano y vives es Estados Unidos. No sabía que en Perú hubiese un interés por las "Nuevas Músicas". ¿Me equivoco o tu estancia en Norteamérica te ha "contagiado" de este estilo musical?
-Mi interés en las Nuevas Músicas nació durante mi adolescencia, más de una década antes de emigrar a Norteamérica. Sin embargo tu sospecha es correcta: fuera de los pocos ejemplares que se vuelven comerciales (como algunos en los inicios de Enigma y Enya), el género de Nuevas Músicas es mayoritariamente desconocido en el Perú. En mi caso, empecé a interesarme en este estilo gracias a una cinta de música rara que mi padre adquirió durante los 80 y que llevó a uno de los largos viajes familiares que solíamos hacer durante las vacaciones. Siempre me he sentido fuertemente invitado a dejar que mi imaginación vuele en absoluta libertad durante los viajes, y entonces dedicarme a seguirla a donde sea que me lleve. Pero en esta ocasión, cuando mi padre puso la cinta en el tocacintas de la camioneta, ¡de pronto fue como haberle puesto motores de propulsión a mi imaginación! La música aquella sonaba muy extraña e inusual, los acordes eran extremadamente largos y no cambiaban, sino que más bien evolucionaban... Y la pieza musical no tenía cuando terminar (¡con decirte que dos de los temas musicales ocupaban todo un lado completo de la cinta!). Creo que de haberla escuchado en circunstancias menos adecuadas, me habría aburrido muy rápido con esa música tan larga y aparentemente monótona. Sin embargo, estando predispuesto por el viaje, esa música pausada y misteriosa creó de inmediato un contexto imaginario infinitamente más rico de aquel al que estaba acostumbrado y me embriagó con una sensación de magia y profundidad que ningún otro estilo musical me había causado antes en mi vida. El resto del viaje fue una pelea entre mis hermanos y yo, pues yo quería escuchar esa cinta una y otra vez, mientras que el resto de la familia tenía otras preferencias. Esa fue la forma en que descubrí las Nuevas Músicas. En ese entonces no tenía la menor idea de cómo se llamaría aquel género musical; y es más, como el Perú nunca ha sido muy buen mercado para ese estilo, tampoco era fácil encontrar más exponentes del género en las tiendas de música y mucho menos en la radio. Así que, aunque yo ya era un converso a los 17 años, me tomó mucho tiempo escuchar y conocer a los exponentes esenciales del género. La cinta de música rara que mi padre llevó a ese viaje era 'El Apocalipsis de los Animales', de Vangelis.
-Digo "contagiado" en Estados Unidos porque ¡menuda cantidad de sellos discográficos y músicos New Age hay en California!. Ya sé que tú no vives alli pero, ¿cuál crees que es la razón?
-Sospecho que el fenómeno que sucede en California con los sellos discográficos es similar al que se ve en otros aspectos de la sociedad. Por ejemplo, casi cada ciudad del mundo tiene alguna calle donde los panaderos, los restaurantes, o las tiendas de electrodomésticos se han agrupado más que en otros distritos. Debe haber sido igual en el caso de la industria musical. Personalmente soy de la opinión que el asunto estuvo ligado a la industria cinematográfica. Cuando alguno de los pioneros del cine se estableció en Hollywood, California, a inicios del siglo pasado y empezó a tener éxito a punta de mucho trabajo y esfuerzo, muchos otros cineastas deben haber encontrado conveniente establecerse cerca para poder copiar métodos y estilos, y así recibir parte del éxito de los grandes. Luego, cuando la tecnología permitió incorporar audio a las películas, es muy posible que los grandes sellos discográficos de entonces hayan visto oportuno establecerse "más a la mano" para tener mejores oportunidades. Luego de eso es probable que los demás sellos discográficos hayan seguido a los grandes, también para copiar estilos y tendencias, y así asegurarse más oportunidades sin mucho esfuerzo. Como yo lo veo, siempre va a requerir más trabajo conseguir el éxito estando solo que estando en medio de otros como uno; aunque la primera forma de éxito tenga mucho más mérito que la segunda. Creo que el asunto tiene que ver con el hecho de que es más fácil "seguir" que "liderar".
-¿Cómo es la vida en los Estados Unidos?
-Esta es una pregunta algo delicada y sé que aunque haga mi mejor esfuerzo por ser imparcial, no voy a conseguirlo pues mi único punto de comparación es el Perú. No he vivido en ningún otro país el tiempo suficiente como para responder con más autoridad. Dicho esto y aceptando mi informalidad en la materia, debo decir que la vida aquí es mucho más estable que en el Perú. No es una vida regalada como se suele pensar desde afuera (lo sé porque yo mismo lo pensaba antes). Hay que trabajar fuerte como en todas partes, y los mismos principios básicos de ética, honestidad y civismo que se aplican en todo el mundo, son necesarios aquí. Estoy seguro que las raíces de la inestabilidad en el Perú son tan complejas y profundas como las raíces de la relativa estabilidad aquí. También estoy seguro que existen otros lugares en el mundo más inestables que el Perú, y también otros más estables que Estados Unidos. Sin embargo mi capacidad de comparación es muy limitada y solo puedo decir que fue después de establecerme aquí que encontré sentido a hacer planes a largo plazo y establecer proyectos difíciles e importantes en mi vida, pues por fin si trabajaba fuerte podría alcanzarlos. Fuera de aquello, y descontando las diferencias culturales que existen entre todos los países del mundo, el resto es muy similar. La gente es igual, la distribución de virtudes y defectos es igual, las cosas que alegran y las cosas que conmueven son las mismas.
-¿No estáis ya hartos de tantas invasiones y guerras?
-¡¡¡Sí!!! ¡Sí, sí! Y no lo dice un peruano viviendo aquí solamente, sino también ¡el 55% de los habitantes de este país!. A estas alturas, personalmente es más que hartazgo; ya son náuseas. Debo advertir de nuevo que no soy ninguna autoridad en asuntos de política, pero me parece que el concepto de "patriotismo" es uno de los menos entendidos en el mundo y uno de los peores usados por los políticos.
-¿Cómo fueron tus primeros pasos, musicalmente hablando?
-Esta es una pregunta interesante porque cada vez que lo he pensado, no me ha quedado más remedio que aceptar que la mayoría de los pasos han sido involuntarios, o provienen de debilidades más que de méritos. Desde que tengo uso de memoria siempre he sido vulnerable a la música en general. Nunca he podido permanecer inmune, desde niño, a los acordes y a las melodías de músicas honestas. Creo que, aunque no muy notorio, ése fue el primer paso de todos: vulnerabilidad. Considero que el segundo paso fue la inteligencia de mis padres, sin la cual jamás habría dejado de ser un oyente de música para convertirme en un participante de música. A los 6 años de edad era incapaz de aceptar la música como una disciplina. Las clases de piano eran una tortura para mí, para mis padres y para el pobre profesor. Estoy seguro que de haber sido padres solamente responsables, ellos habrían insistido con las lecciones hasta convertirme en un pianista disciplinado. Afortunadamente, eran además padres inteligentes que me permitieron (bajo su guía atenta) convertirme en algo más importante: lo que yo mismo quisiera ser. Despidieron al maestro de piano y se hicieron cargo ellos mismos de convertir la actividad en un juego interesante y atractivo. El resultado fue que siempre sentí que la música es algo voluntario, placentero, algo personal que nace del corazón con naturalidad; y no una responsabilidad impuesta que no se disfruta.

Turning Point (Lifegiving) (mp3)
El tercer paso me llegó a los 12 años, también involuntariamente. Desde meses antes venía sintiendo que la música que sabía tocar al piano me llenaba cada vez menos, y aprender piezas musicales nuevas solo servía para estirar ese vacío más y más. Ese desconcierto es el que debe haberme empujado a empezar a experimentar con las piezas que conocía, añadiendo arreglos, modificando secuencias de acordes, probando cambios al azar y descubriendo maravillado o espantado (más lo segundo que lo primero) los resultados. Se trataba de un proceso completamente espontáneo y no buscaba ningún propósito definido más allá de recuperar el placer de tocar el piano. Pero entonces llegó el día en que me senté frente al instrumento y deseé experimentar desde cero en lugar de usar alguna canción conocida como punto de partida. Esa noche, al despedir a mi madre antes de dormir, ella me preguntó de dónde había aprendido la pieza musical que me había escuchado practicar aquella tarde. Aún puedo recordar la expresión de sobresalto que brilló en su rostro cuando le dije que la había inventado. Se pasó una hora sentada junto a mi cama explicándome que lo que había hecho era componer música original, y que esa música era mía y decía lo que yo quería que dijera y significaba lo que yo quería que significara. Esa experiencia cambió mi vida. Nunca más deseé tocar música de otros autores y a cambio me he dedicado desde entonces a componer con intención, traduciendo mis verdaderas emociones, sin importar cuán íntimas o dolorosas, a música. Por supuesto, hay mucha historia más luego de esos días, y mucha de la formación musical que me ha permitido crear Australis tuvo lugar en años posteriores; pero estos fueron mis primeros pasos musicales, los decisivos sin los cuales nada de lo demás habría sucedido.

©2005 aa-photography
-¿Por qué el nombre de Australis?
-La respuesta tiene dos partes. La primera parte responde el por qué adopté un pseudónimo. La segunda responde por qué específicamente el nombre de Australis. Decidí adoptar un nombre porque deseo que mi música lleve todos los significados posibles. Verás, mi nombre de pila es muy significativo para mí y para quienes me conocen cara a cara; pero sólo me representa como persona. En cambio mi música es mucho más que sólamente yo. Considero que mi música es además pasiones, experiencias; tiempos y lugares, culturas y emociones ansiosas de ser compartidas libremente y sin obstáculos. Siento que usar mi nombre de pila sería de alguna manera atar mi música a una persona y por tanto restarle significado e intenciones. Y tomé el nombre de Australis precisamente por su significado. Es una palabra nativa de una de las lenguas pilares de la raza humana, el latín. Se traduce como "proveniente del sur" y no solo me simboliza a mí como persona, sino también mis orígenes, la cultura que me moldeó, así como la historia y las tradiciones de todo un pueblo vistas desde los ojos de uno de sus hijos. En mi opinión estos conceptos, mucho más elocuentes que el nombre de pila de un desconocido, dan más sustancia y significado a mi música para quien la escucha.
-Tu primer disco ('Lifegiving') está obteniendo un gran éxito. Incluso has ganado el "2004 Best New And Independent Artist Award". Háblanos de esto.
-Esta es otra de esas preguntas que debo poner en contexto para que tus lectores sepan de qué hablamos. El éxito que mi primer disco está obteniendo es del tipo "conceptual" hasta ahora, si se puede usar la palabra. Sucede que es un disco compuesto, producido, impreso y lanzado al mercado por una sola persona independientemente y sin apoyo alguno de ningún sello discográfico. Y esa persona ha tenido (y sigue teniendo) que: correr con todos los gastos involucrados; aprender técnicas de relaciones comerciales, distribución, promoción y contabilidad que jamás imaginó que existieran y por las que nunca se sintió inclinado; hacer de relacionista público, contacto autorizado para los fans, representante oficial para los medios, despachador de correos, redactor de prensa, etc, etc... Y todo aquello sólo para conseguir meter la punta del pie en una puerta que los grandes sellos discográficos quieren mantener cerrada. Bajo esta perspectiva, es obvio que el éxito al que nos referimos no es un éxito comercial. 'Lifegiving' dista mucho de ser un best-seller si se compara con discos lanzados y promocionados por los grandes de la industria. Sin embargo, el impacto que está causando entre los oyentes de medios independientes (radios en internet) y personas que han descubierto mi música por otros medios en estos pocos meses, es un éxito mayor del que pensaba alcanzar. Aunque estoy muy sorprendido por las ventas del disco considerando la poquísima promoción que puedo hacerle, me honra mucho más el efecto que mi música causa en quienes la escuchan. No voy a negar que actualmente las cosas están empezando a adquirir movimiento propio, pues mi música ya ha sido incorporada a la programación de varias radios comerciales, algunos sellos discográficos han estado haciendo contacto conmigo y acabo de firmar un contrato de distribución con una compañía en Asia. Y, honestamente, todo esto es extremadamente emocionante para mí. Pero para el compositor que crea música porque el corazón no deja de cantarle, el éxito siempre se medirá por parámetros distintos a los comerciales.
-En tu música hay una mezcla de New Age, Ambient, Electrónica y World Music.
-Así es. Luego de muchos años de trabajar con muchos otros estilos (rock, pop, folklore, coros, etc), llegué a la conclusión de que el New Age (como se definía en el Perú a inicios de los 90) era el género más flexible y con mayor libertad de expresión para el compositor. En esa época en el Perú se llamaba New Age a cualquier cosa que usara instrumentos electrónicos pero que no fuera Techno, o instrumentos clásicos pero que no era música clásica, a cualquier música que tuviera contenido espiritual pero no fuera religiosa, a cualquier estilo que sonara como una banda sonora pero no fuera parte de una película. Así que en ese entonces en el Perú se agrupaba bajo la etiqueta de "New Age" a artistas tan disímiles como Vangelis, Jarre, Patrick O’Hearn, Enigma, Enya, Yanni y otros muchos que en realidad tenían (y tienen) estilos muy distintos y emplean instrumentaciones muy variadas. Es con esa mentalidad que yo compongo. No presto tanta atención a los estilos como al mensaje que estoy tratando de expresar. Sin embargo con el paso de los años, los estilos se han ido definiendo mejor y he venido a descubrir que mi música se puede categorizar en varios estilos distintos. Es muy interesante.
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-Además tu música es muy fílmica, una perfecta banda sonora para cerrar los ojos y volar. ¿Cuál sería el destino?
-Es una buena pregunta. Creo que depende del tema musical al que nos estemos refiriendo. Una de las cosas que me definen es que sólo compongo cuando me hallo bajo la influencia de alguna carga emocional. En el pasado, mientras descubría esta característica, he intentado componer sin sentir la necesidad en el corazón, y los resultados siempre fueron mediocres y sin méritos propios. Luego de aprender esa lección nunca he querido volver a componer sin tener algo honesto que decir. Como resultado, cada tema musical pinta un sincero paisaje personal pero distinto de los demás; y así los destinos imaginarios siempre son diferentes.

Lifegiving (Lifegiving) (mp3)
Hay piezas (como la que da nombre al disco) que personalmente me llevan a oscuros bosques donde cada noche, allá en lo más profundo donde sólo se atreven los unicornios, sucede un milagro de luz que el resto del mundo ignora. Hay otras piezas (como "Fire Tamer") que me conducen a lugares sembrados de desafíos, y algunas otras que nacieron de encantamientos escondidos en los salones de ciertos castillos (como "The Enchantment"). Hay otras piezas que me conducen a desiertos áridos donde el viento es el único acompañante en mis recorridos entre un espejismo y otro (como el tema "Barren Lands").

Barren Lands (Lifegiving) (mp3)
Pero independientemente de lo que yo imagino al componer o de las emociones que me empujaron a hacerlo, el propósito de mi música es despertar en quien la escucha emociones y destinos propios. Creo que gran parte de la magia de este género musical es que no impone temas o pensamientos en los oyentes sino que los estimula a desarrollar los suyos.
-Al mismo tiempo es muy melódica y tiene una pincelada de tristeza, como si llorara por alguien. ¿En qué te inspiras?
-No hay una respuesta exacta para esa pregunta. Sólo puedo hablar por mí mismo, pero considero que para crear música intensa y profunda, el compositor debe estar poseído por pensamientos profundos y emociones intensas. Y uso la palabra "posesión" porque es la que mejor describe el proceso. A veces son situaciones externas las que disparan la inspiración. Pueden ser impresiones o recuerdos que afloran en determinados momentos; o imágenes que combinan ciertos ingredientes particularmente sensibles para uno. En ese sentido, un compositor viene a ser una especie de coleccionista de impresiones y sentimientos; alguien que va por la vida experimentando y explorando, sometiéndose a muchas emociones intensas a fin de disponer de materia prima para crear música. En mi caso, nada me inspira mejor que las emociones encontradas. Ojalá no suene demasiado desequilibrado. (Risas). La uniformidad emocional me adormece, creativamente hablando. ¿Qué motivos tendría uno para volcar su alma artísticamente si sólo existiera una sola emoción para experimentar? Un estado de constante e inevitable felicidad debe ser tan espantoso como un estado de permanente y forzada tristeza. Lo que me inspira es lo que siento cuando emociones distintas y/o contrarias se conjugan dentro de mí, y crean confrontaciones, contradicciones, conflictos, añoranzas... Y bueno, si la combinación es tan poderosa que lo posee a uno, entonces brota la inspiración y uno puede componer con propósito e intención. Como has hecho notar, con frecuencia las fuerzas que me inspiran tienen matices tristes y describen aquellas sombras que todos tenemos en el alma ocasionalmente.

©2005 aa-photography
-En este disco también participa tu hermano, ¿no?
-Así es. El último tema del disco, uno de mis favoritos, está construido sobre la idea de la relación que existe entre el ser humano y la madre tierra; una relación de sustento mutuo en la que la abundancia que disfrutemos depende de la gratitud con la que la recibimos. Una relación que lamentablemente nuestra sociedad ha venido ignorando cada vez más en tiempos recientes. Conforme la idea para este tema musical se fue definiendo, fui cayendo en la cuenta que siempre han sido las poblaciones indígenas las que mejor han sabido convivir con la naturaleza y las que mejor han agradecido los favores de la tierra (de allí el nombre del tema, "Sacred Earth"); y entonces decidí darle al tema un decidido aire indígena usando la influencia musical de las culturas andinas.

Sacred Earth (Lifegiving) (mp3)
Afortunadamente, muchos años atrás mi hermano Álvaro tuvo la valiosa oportunidad de vivir en los poblados andinos del Perú y Bolivia por mucho tiempo y, aprovechando sus aptitudes, se instruyó en los instrumentos musicales de los Andes hasta convertirse en un músico experimentado en esos estilos. Así, cuando decidí que "Sacred Earth" tendría influencias andinas, resultó providencial tener tan cercano a mí el talento necesario para incluir los sonidos de un Charango real en la producción de este tema, a pesar de hallarme tan lejos de los Andes en el presente.
-Uno de los temas que más me gusta del disco es el número 6, "Forbidden Scents". ¿Cómo fue su creación?
-"Forbidden Scents" es un sugestivo tema que expresa mucha sensualidad. Es un tema especial por varias razones. Una de ellas es que era la primera vez que usaba elementos instrumentales de otras culturas y resultó ser una experiencia muy gratificante y educadora. Pero otra razón por la que es especial es que fue ese tema el que dio origen a Australis. En ese entonces aún me hallaba produciendo proyectos en otros géneros y componiendo para otras agrupaciones, y el material con el que estaba trabajando no me permitía expresar mis propias emociones; después de todo era material que debía cumplir con ciertos requisitos de estilo y de audiencia, parte de mi trabajo en ese momento. Así que empecé a componer durante mi tiempo libre como quien escribe en su diario para registrar ciertas emociones personales en lugar de permitir que se evaporen con el tiempo.

Forbidden Scents (Lifegiving) (mp3)
El resultado fue "Forbidden Scents" y durante su creación fui abriendo los ojos, descubriendo muchas cosas; entre ellas, que necesitaba deshacerme de aquello que me tenía distraído y dedicarme a producir música con significado personal. Y así, luego de haber terminado "Forbidden Scents", empecé a cambiar de rumbo hasta que finalmente me liberé de lo que me distraía y creé Australis en el 2004.
-Me ha gustado mucho también la portada.
-Muchas gracias. Cuando llegó el momento de pensar en la portada y contraportada del disco, sólo fue necesario capturar el "ambiente" general de la música del disco y tratar de representarlo gráficamente. Para eso se usaron varios elementos simbólicos. Por ejemplo la mariposa evoca la naturaleza; el compás apuntando al sur (un detalle que hay que mirar con atención para descubrirlo) habla de geografías lejanas y desconocidas; la composición envejecida y los tipos de letra degradados que sugieren algo que viene de pasados místicos; etc. Pienso que el arte gráfica de un disco es un ingrediente importante para añadir significado a la música que contiene.
-¿Tu músico preferido?
-No tengo un solo músico preferido. Admiro muchas cosas distintas en muchos compositores distintos como para poder escoger uno solo con justicia. Sin embargo, si tuviera que escoger uno solo, escogería alguien que reúne en sí mismo varias de las características que considero importantes en un compositor, aunque sea alguien tan conocido que ya parezca trillado, como Vangelis. Sin desmerecer a tantos otros a quienes también escogería en un parpadeo, fue con la música de Vangelis que desperté a las Nuevas Músicas, que descubrí que había mucho más que sólo los estilos comerciales que se escuchan en las radios, y que la originalidad no está limitada por estilos, instrumentos musicales o tecnología. Por supuesto que Vangelis también ha tenido sus periodos de música no muy original como le sucede a todo compositor de vez en cuando; pero en general, cada disco que he adquirido de él me ha vuelto a sorprender como si fuera la primera vez.
-¿Qué cinco discos te llevarías a una isla desierta?
-Si tuviera que ser desterrado a una isla desierta, creo que usaría el espacio en la maleta para algún instrumento musical en lugar de para algunos discos... (Risas). Pero si no tuviera más alternativa, creo que tener que escoger sólo cinco sería una lucha interna muy intensa. Entre los candidatos estaría mucha de la discografía de Vangelis, así como la de Patrick O’Hearn. También estaría algo de Enigma y Amethystium. Ronan Hardiman, Jan Hammer, David Arkenstone y Cusco también serían parte de la decisión... Además creo que incluiría material de talentosos compositores amigos míos que no son comercialmente conocidos, como Roger Subirana y Ramón Mendigorri.
-¿Un tema que aún hoy en día te ponga la piel de gallina?
-¿Honestamente? Hay varios. Hay que tomar en cuenta que la relación entre el ser humano y la música se basa en asociaciones vivenciales. A todos nos sucede que escuchamos cierta música sin gracia en un momento sensible de nuestra vida, y a partir de entonces esa música sin gracia adquiere significados importantes. O viceversa, que escuchamos música excelente cuando atravesamos por momentos dolorosos y de allí en adelante no deseamos escuchar aquella música, aunque es muy buena, porque nos evoca esos dolores del pasado. En mi caso, algunos ejemplos que me impactan siempre son el tema de cierre de la película "The Bounty" de Vangelis, "Adiemus" de Adiemus, "Veni Redemptor Gentium" de Paul Schwartz, "Ebben" de Aria, "Sweet Lullaby" de Deep Forest; entre otros.
-Estos días se ha descubierto que el sello discográfico Sony BMG "nos regalaba" en cada uno de sus CD's un virus. ¿Vivimos en una sociedad vigilada?
-Lo que creo es que vivimos en una sociedad extremadamente egoísta, hablando social y no individualmente. Es por ese egoísmo que la Sony BMG llegó a la descabellada conclusión que era justificable incluir software de espionaje en sus productos de consumo masivo. Pero es por ese mismo egoísmo que muchas personas se dedican a piratear música también. Es una reacción en cadena causada por nosotros mismos. Nuestro egoísmo como sociedad es tal que preferimos entretenernos pagando fortunas a un pequeño grupo de personas muy adineradas para que jueguen algún deporte, que donar cantidades insignificantes para reducir la pobreza en algún lugar del mundo. O preferimos hacer guerras en países ajenos que educar a la juventud en nuestro propio país... Y si lo examinamos imparcialmente, nuestro egoísmo como sociedad llega hasta los niveles más cotidianos y aparentemente inofensivos, como cuando arrojamos la envoltura de caramelo a la calle por evitar el trabajo de llevarla hasta un basurero. El abuso cometido por la Sony BMG es despreciable, pero es solo una muestra más del egoísmo colectivo en el que vivimos.
-¿Cómo ves este mundo?
-Honestamente considero que es un lugar maravilloso para vivir. Opino que este mundo puede hacernos felices y sostenernos a todos de sobra. Tanto si se cree en Dios como si se prefieren fundamentos científicos, este mundo es ciertamente una burbuja de bondad en un universo frío y hostil en el que no podríamos existir. Pero también pienso que somos muy malos administradores del único mundo que tenemos. Cada día es más evidente que venimos haciendo un trabajo muy pobre y que de seguir a este paso, seremos nosotros mismos quienes ocasionaremos la peor de las extinciones.
-¿Qué nos traerá en el futuro Australis?
-En este momento me hallo trabajando en el material para un segundo disco que espero tener terminado durante la primera mitad de 2006. Se trata de un recorrido profundo de algunos conceptos que se me quedaron en el tintero cuando lancé 'Lifegiving' y que ahora deseo expresar con la intensidad y amplitud que representan. Y para eso, estoy explorando nuevas técnicas y explotando ciertos estilos que hasta ahora sólo he tocado superficialmente. Es una aventura apasionante que (afortunadamente) no acaba nunca pues los terrenos musicales no tienen fronteras ni límites. No la cambiaría por nada.
Layton, Utah (EE.UU.), 28 de noviembre de 2005
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