©2004 Isabel Andreu
|
Mi instrumento preferido siempre ha sido la guitarra. Pero por esa suerte que es la de escribir y hacer radio recibes muchos discos y, entre ellos, algunos de pianistas. A fuerza de escucharlos y escucharlos te vas dando cuenta que este instrumento está lleno de emoción. ¡Vamos, que es una gozada escuchar a un buen pianista! Si a esto le añades, como en el caso del pianista que nos ocupa, José Bonet, que sus melodías están rodeadas de estructuras fílmicas, entoces la gozada se multiplica por una cifra mucho más mayor que uno. ¡Goza!
|
|
-Trabajas como pianista y compositor de bandas sonoras. ¿En cuál de las dos actividades te sientes más cómodo? -Gracias, Manuel, por darme este lugar donde charlar un rato de música. -¿Eres un pianista? -Sí, creo que soy un pianista porque delante de esa preciosa máquina tiemblo y me emociono; verlo me ha provocado desde niño ese gusanillo en el estómago de aquello que en muchos momentos te sobrepasa. -¿Eres un compositor de bandas sonoras? -Bueno, no estoy muy seguro, quizás digan esto porque creo que soy bastante descriptivo en mi música, relatos, ciudades, paisajes, no sé, en general me apoyo mucho en mis emociones y ello siempre crea un clima. -¿Cómo nació tu interés por la música? Haznos una pequeña biografía musical. -No recuerdo ningún acontecimiento especial que iniciara mi interés por la música, la vivo como algo innato en mí.
-¿Con qué pianista clásico te quedarías? -Chopin siempre ha estado como mi referencia de técnica y sensibilidad, algunas de sus obras son tan deliciosas que después de tantos años me siguen encandilando. -Estudiaste solfeo y piano en el Conservatorio de Valencia. ¿Composición o improvisación? -La improvisación es lo más divertido que se puede hacer, pero como cualquier relato literario, arquitectura, pintura, etc., debe ser trabajada por la simple razón de que termine siendo lo que uno quiere hacer. -Tu música está cargada de melodía. ¿Eres un romántico? -No sé si soy un romántico. Busco que la música sea agradable, sencilla. Mi mayor satisfacción es escuchar de la gente, "es bonita". Me gusta crear un clima de calidez. -Como he dicho, haces bandas sonoras, sobre todo para TV y publirreportajes. Cuéntanos. -En estos trabajos suelo acoplar composiciones que ya tengo y quizás adaptarlas un poco. -¿Te consideras un compositor clásico? -No puedo ser un clásico, eso se hizo en su tiempo. Como mucho soy un compositor de mi tiempo, aunque utilice un instrumento considerado clásico, pero su belleza y su sonoridad no han sido superadas por las nuevas tecnologías, así que el piano también es un instrumento de nuestro tiempo.
-Pudiendo seguir una carrera clásica, ¿qué te ha llevado a entrar dentro de las músicas alternativas? -La definición de músicas alternativas nunca la he entendido muy bien. Porque parece que todo aquello que se aparta de la ortodoxia cultural de cierto momento histórico es alternativo. Bueno, pues entonces sí soy alternativo, pero pienso que no. |
-Tu último disco se titula 'Entre Ayer y Hoy'. ¿Qué ha pasado entre ayer y hoy en tu música? -Pues no ha pasado demasiado y eso a veces me asusta. En tantos años no sé dónde está mi evolución si es que existe.
-¿Cómo ha respondido la gente? -En la música pasa lo mismo que en cualquier otra disciplina, siempre hay a quien le gustas y a quien no, aunque estos últimos tengo la suerte de que no me lo dicen. -¿Una banda sonora que te haya impactado? -Así de momento me viene a la cabeza 'La Misión, de Ennio Morricone. -¿Qué compositor de cine te gusta más? -En esta pregunta voy a dejarme llevar por mis primeras experiencias en la música descriptiva y he de decirte que George Gershwin significaba cambios que no entendía pero que me encantaban. Gershwin subió escalones en la música, la hizo flexible, insinuante, la incluyó en las nuevas tecnologías (el cine), y eso me encantó desde muy niño. -En un concierto, ¿cómo es la relación pianista/piano? -Si he de ser sincero hay momentos de una gran conjunción, de un diálogo permanente, vamos, de llevarte muy bien y llegar a creer que la música nace de ti, y otros tortuosos y difíciles, como si ese piano no te quisiera demasiado, pero durante el concierto es una conquista y terminas saboreando sus notas como propias. Luego los músicos en general siempre nos quejamos porque nunca estamos satisfechos con el resultado, pero eso ya forma parte del espectáculo, como los nervios, la tensión y, al fin, salir al escenario. -¿Una pieza de piano que te haya derretido? -La Serenata de Schubert, Adaggio de Albignoni, Improntu de Chopin, es que son muchas las que nombraría. -Cada vez hay más discos publicados de solo piano. ¿Es un instrumento de moda? -Creo que es una situación normal después de haber pasado el entusiasmo electrónico y la utilización de sintetizadores, secuenciadores, etc., en las actuaciones o grabaciones... El piano es un gran instrumento, digo gran, porque puedes representar la orquesta entre tus dedos, quizás sea un eufemismo, pero su complejidad tiene su contrapartida y puede, como otros muchos, representarse solo.
©2004 Isabel Andreu -Si tuvieras que acompañar a tu piano otro instrumento, ¿cuál sería? -Creo que sería un violonchelo, se llevan bien.
-Como músico clásico, ¿qué piensas del sintetizador? -Una magnífica herramienta para la música, unas ingentes posibilidades de trabajar en casa como si tuvieras todo a tu alcance. Amo mucho el piano, pero trato de no ignorar las tecnologías que son una gran ayuda para avanzar en cualquier área musical.
-¿Un deseo? -Seguir disfrutando tanto cuando encuentro esas dos notas que terminan de hacer mía una composición, vamos, seguir disfrutando con la música.
-¿El mañana? -No me recato en absoluto: desearía que el mañana me diera la paz que ahora tengo para hacer música y ésta pudiera hacer pasar gratos momentos a mucha gente, y he dicho mucha, sin modestia pero con toda la humildad del mundo. Valencia, 8 de noviembre de 2005 comenta esta entrevista |
